¡
Soñemos !
¡ Imaginamos un estado honesto, abierto, inteligente. Una institución al servicio de sus administrados. Siempre pendiente de una novedad capaz de mejorar la vida, la salud, la felicidad de los ciudadanos !
¡ Por supuesto, se necesitarían fuentes financieras para hacer frente a sus necesidades y pagar correctamente los « servidores » que lo dirigen !
Claro, este estado tendría un presupuesto preciso que sería financiado por medio de los impuestos, o sea una partuicipación equilibrada y motivada de sus administrados. Esta participación podría establecerse sobre las fuentes de los ciudadanos (impuestos directos) y sobre las compras (impuestos indirectos).
El sistema de porcentaje se justifica completamente para los impuestos directos.
Pero no se justifica para nada para los impuestos indirectos.
Así, las necesidades del estado no son exponenciales. Es algo como un conjunto incluyendo las retribuciones y los gastos colectivos.
Entonces, los impuestos indirectos serían calculados según este conjunto, una vez deducidas las entradas de los impuestos directos. Por supuesto, serían luego distribuidos en los productos de consumo en función de su carácter más o menos vital. Los productos básicos, indispensables a la vida, no tendrían ningún impuesto (alimentacíon y salud). Los otros serían tasados en función de su carácter más o menos lujoso.
Este
impuesto sería fijo, determinado una vez por toda, a la unidad.
Si el costo del producto
aumentaría, el impuesto se quedaría lo mismo.
Si la cantidad de productos vendidos aumentaría de manera sensible, el impuesto diminuiría, como le precio de venta de los objetos fabricados bajan con la cantidad de las ventas. Pués que la finalidad de este impuesto sería simplemente de completar el conjunto global para poder hacer frente a las necesidades reales.
Semajante institución no tendría para nada el mismo impacto ni la misma mirada sobre los acontecimientos y las novedades que nuestros estados actuales.
Así, el aumento del precio del petróleo por su escasez no aumentaría de manera exponencial sus rentas y se quedaría soportable para los ciudadanos. Permitiría simplemente a los ingenieros y otros investigadores de buscar alternativas viables que serían facilmente fomentadas por el estado, por lo que permitirían compensar la falta de ganancia debida a la escasez del petróleo.
Así, una supuesta epidemia no implicaría una alza exponencial de las rentas públicas por medio de impuestos sobre los medicamentos, por lo que, de todos modos, los medicamentos no serían tasados. En estas condiciones, todos los medios alternativos para hacer frente a la supuesta epidemia podrían ser considerados tranquilamente y estudiados con objectividad.
Este sistema permitiría de salir rapidamente de la ceguera voluntaria y de las censuras arbitrarias que son a la origen de las enfermedad de nuestra tierra.
Todas las energías renovables y no contaminantes podrían ser promovidas y todas las invenciones relativas a estas energías no serían censuradas como lo son por el momento. Y la escasez de petróleo – verdadera espada de Damocles que amenaza nuestra sociedad « civilizada », ya no sería un drama pero un incentivo a la apertura.y a la inventividad.
Por ejemplo, las terapias oficiales sobre el cancer serían por supuesto, vistas de manera completamente diferentes viendo su falta evidente de eficacia, y investigaciones objectivas serían puesta en marcha en todas la direcciones posibles. La fobia de de las sectas ya no existiría, cada quién volviendo a encontrar su libertad de pensamiento y de proponer soluciones más eficaces. Hamer nuca hubíera sido puesto en la carcel... Miles de vidas hubíeran podido ser salvadas, cada día.
Todo esto es un
sueño, por supuesto...
Los dramas actuales generan enriquecimientos suplementarios para las instituciones del robo organizado que son nuestros estados modernos.
La nocíon de servicio no existe, los únicos problemas de nuestros hombres políticos son el poder y el dinero.
¡ La corrupción reina en maestra por todas partes por medio del intéres financieros a las consecuencias de los dramas – aunque cada estado, de su lado, denuncie fuertemente los pequeños chanchullos de los estados vecinos para ponerlos adelante y acaparar el poder !
¡Y cuando, por
casualidad, un hombre político parece salir de este pensamiento, es rapidamente
asesinado, como Gandhi,
Kennedy y tantos otros !
El hombre es libre, ha sido creado libre por Dios.
Pero, también es capaz de amar como Dios sabe amar, o sea dandose, respectando el otro, en toda conciencia y libertad. El hombre es libre de amar o de no amar.
¿ Cuando vendrá la república del amor ?
Alain Scohy